Nada tiene sentido ni concierto, más allá de la más inmediata inmediatez, de la más inmediata y elemental pulsión que nos induce a tocar y a sentir, a invocar el nombre del amado en la desesperada tiniebla de la noche. Somos una pavesa de silencio una vez que ha pasado el instante, lo único que tiene algún sentido, si algo tiene sentido en este mundo.
Pero hay suavidad en el segundo, en cada latido que, pese a su sencillez, alarga la vida y la hace pálpito de duda y cuna de piel sentida. Habrá de bastarnos hoy con eso a los sentidores irredentos. Habremos de ser en el instante. Y baste.
Jorge Fernández Jaén
Hay que recuperar la autonomía de la Cultura, aunque eso signifique quedarse sin la protección del aparato. La definición de Cultura que propongo, siempre provisional y huyendo del dogmatismo, es: "conocimiento crítico". El saber tradicional, enciclopédico, proporciona las bases para la crítica, pero esta crítica ha de ser valiente y debe atreverse a aventurar las opiniones que a la mayoría pueden parecer descabelladas; eso sería síntoma de que se está en el buen camino. No me estoy refiriendo a levantar polémicas estériles, cosa muy en boga, sino a buscar y defender argumentos, a investigar, a poner de manifiesto las contradicciones, a conocer.
A veces el instante no basta, a veces el segundo nos llega a arder desde las entrañas hacia fuera. Los sentidores somos seres sufridores natos.