Así se definirá, de ahora en adelante, el mutismo y el adocenamiento por parte de los ciudadanos. O, al menos, eso parece, teniendo en cuenta que el concepto lo ha lanzado al ruedo la Cadena SER. Lo he escuchado esta mañana, cuando hacían el comentario de la retirada en Francia del polémico contrato joven. Tras más de dos meses de protestas de estudiantes y sindicatos, el Gobierno ha retirado la medida. En Francia, dicen, falta RESPETABILIDAD SOCIAL. Si lo dicen los progresistas, palabra de Dios.
¿Quiere decir que no hay respeto por parte de la sociedad? ¿Que nuestras sociedades son irrespetuosas por el mero hecho de manifestarse? ¿Desde cuándo el respeto y el silencio son sinónimos? Para mí, como ciudadana, la RESPETABILIDAD SOCIAL que intentan imponernos no es más que un nuevo yugo. Son los Gobiernos los que deben respeto a sus votantes, y no a la inversa.
La realidad siempre supera a la ficción, y desde la ficción son muchos los llamamientos que hace el cine contra la RESPETABILIDAD. De estreno reciente y contenido inexcusable, V de Vendetta y Syriana. Nunca faltar al respeto había sido tan necesario.
RESPETABILIDAD SOCIAL
11 04 2006Comentarios : 1 comentario
Categorías : Ruth, Social
Hay que recuperar la autonomía de la Cultura, aunque eso signifique quedarse sin la protección del aparato. La definición de Cultura que propongo, siempre provisional y huyendo del dogmatismo, es: "conocimiento crítico". El saber tradicional, enciclopédico, proporciona las bases para la crítica, pero esta crítica ha de ser valiente y debe atreverse a aventurar las opiniones que a la mayoría pueden parecer descabelladas; eso sería síntoma de que se está en el buen camino. No me estoy refiriendo a levantar polémicas estériles, cosa muy en boga, sino a buscar y defender argumentos, a investigar, a poner de manifiesto las contradicciones, a conocer.
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