Suena el reloj, la niña abandonada en ese cuarto le hace preguntas a su muñeca. La muñeca es la clave para que la calma sea permanente y los miedos e inquietudes, propios e incalculables, desaparezcan en pocos segundos de mi mente, absorbidos por el placer de la duda. Aunque hay preguntas que no cesan, y no creo que tengan respuesta.Parásitos emocionales. Incapaces de enfrentarse a sus taras y complejos internos .Se ensañan con sed de venganza, con ansia
de dañar sin tener motivo, ni una razón lógica para hacerlo. ¿Por qué?
¿Por qué, siendo miserables consigo mismos, ineptos, se erigen en maestros, supremos jueces morales? ¿Y creen ciegamente tener autoridad y poder para despreciar, catalogar y vetar sentimientos ajenos?
La muñeca no responde. El reloj vuelve a sonar…
Dama nocturna


Hay que recuperar la autonomía de la Cultura, aunque eso signifique quedarse sin la protección del aparato. La definición de Cultura que propongo, siempre provisional y huyendo del dogmatismo, es: "conocimiento crítico". El saber tradicional, enciclopédico, proporciona las bases para la crítica, pero esta crítica ha de ser valiente y debe atreverse a aventurar las opiniones que a la mayoría pueden parecer descabelladas; eso sería síntoma de que se está en el buen camino. No me estoy refiriendo a levantar polémicas estériles, cosa muy en boga, sino a buscar y defender argumentos, a investigar, a poner de manifiesto las contradicciones, a conocer.
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