Un día más

5 06 2006

Las personas aparecen, se imponen. Pasan a tu lado, las ves, las oyes y las vas reconociendo y archivando en tu mente, en distintos géneros y especies. Lo que de ninguna manera se asimila a una identificación o a una sensación de pertenencia a esa masa de uniformidades. Entonces vas, caminas, no importa para donde ni para qué y en seguida notas que alrededor tuyo están pasando muchas cosas, no sabes que en concreto, pero por como hablan, como transpiran y articulan debe ser seguramente de importancia.
Yo que me subordino a sus estados de animo, a sus preocupaciones prefiero vivir en sus incertidumbres a aburrirme con mis certezas, claro está, uno nunca jamás en la vida tiene la menor duda sobre nada, no soy la primera en decirlo pero si en aplicarlo a mi existencia.Me gustaría que la vereda fuera distinta, que no fuera gris, por otro lado me gustaría más no tener la cabeza tan baja, pero está mas que confirmado, las soluciones sirven solo si se aplican a los otros, en la genética de los problemas propios se excluyen por inoperantes las recetas a las que seguimos acudiendo, no con esperanza de que algo cambie, pero con el alivio de intentar hacer algo…

¿Cómo funcionaran las cerraduras? Esos interrogantes perpetuos pero efímeros, duran el tiempo que me toma abrir la puerta y cuando esta se cierra deja una especie de recordatorio de todas las oportunidades perdidas, de los momentos que vimos irse para mejor y para peor.

Me parece que en realidad el tiempo no transcurre en días, semanas, meses, sino que en eventos. Un evento circunstancial determina tú posición ante el mundo, te prefija, te inserta en un estado de las cosas, sus reglas pasan a regir tu realidad y el tiempo no transcurre, no podría porque no tiene parámetros hasta que otro evento acaece. Que sucede entre un evento y el otro, una vida a veces o un rato. La gente que pasa por muchas cosas seguro que envejece más temprano.

Ya me acuesto y cierro los ojos, uno revisa y aprende, el mundo se muere por enseñarte cosas y uno se empeña en aprenderlas tarde, al otro día cuando sale de su casa con toda esa carga de nuevo conocimiento, deseando utilizarlo vuelve a cerrar la puerta detrás suyo y ya sabemos lo que pasa. Pero mientras mantengamos cerrados los ojos estamos en control, seguimos tomando miles de decisiones, que fácil que va a ser todo cuando me levante.Me desperté y ¿que paso? ¿Porque perdí la claridad? ¿No se es la misma persona al despertar o no es este el mismo mundo ya? Cualquiera de las dos opciones me encuentran impotente y automatizada, dicotomías se presentan, caminos se eligen empíricamente, sin romanticismo, hasta que llega el tiempo de tomar el camino de vuelta sin resignación porque se sabe que este condicionamiento constante siempre deja margen para este momento en que respiro…

Tetsuya Akane


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2 respuestas

6 06 2006
jm soriano

aparentemente es fácil, lo que pasa es que nos empeñamos en complicarlo todo, lo que deberías hacer es dejarte guiar por tus impulsos, por tus sentimientos y hacer lo que sientes en cada momento, siempre con sinceridad.

este es el consejo, el clásico, que siempre doy, pero da tanto miedo cuando te lo dan a ti, te sientes tan inseguro y con tanto miedo a sufrir…

6 06 2006
Tetsuya Akane

Como ya he dicho en el texo, está mas que confirmado, las soluciones sirven solo si se aplican a los otros, en la genética de los problemas propios se excluyen por inoperantes las recetas a las que seguimos acudiendo, no con esperanza de que algo cambie, pero con el alivio de intentar hacer algo…. Es fácil dar consejos sin duda alguna, pero lo dificir es cuando te los dan, hacerles caso.
Gracias.

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