Quiero ser Paul Auster

10 08 2006

Paul Auster entró en el recibidor del Departamento de Servicios Auxiliares y sacó número para hablar con el interventor. Después de esperar cuarenta y ocho minutos, un altavoz cantó su número y obtuvo así el permiso de acceso al despacho. El interventor le invitó a sentarse con un gesto mientras atendía una conversación telefónica. Colgó el teléfono siete minutos después. Paul Auster inició su discurso tal y como lo había preparado, pero el interventor no le permitió ni siquiera llegar al nudo del asunto. Estampó su firma junto al sello de denegado y le tendió la instancia rechazada a Paul Auster, que la guardó mal plegada en su bolsillo. De nuevo en el recibidor, sacó número para hablar con el interventor.

Ruth





PIROTECNIA

8 08 2006

Lugar, Elche (Alicante). Hora, cualquiera. Día, 1 de agosto y ss. La mecánica es simple; alguien enciende una mecha en algún lugar. Mecha ardiendo, risas espasmódicas (o no, según la edad del sujeto), unos pasos y una desagradable detonación. Una explosión ridícula, intransitiva, especiosa y molesta como un cuadro de Miró. Por estas fechas la ciudad de Elche se sumerge en una omnipresente y orgiástica cantinela de petardos que revientan a todas horas, causando notables molestias; no puede uno dejar el coche en la calle por miedo a los fuegos fatuos de los niños, adquiridos en tiendas de dudoso aspecto, en las que no parece que se contemplen demasiadas medidas de seguridad. Las persianas de las casas deben permanecer bajadas estos días ya que un cohete despistado podría colarse y provocar grandes destrozos. Ir por la calle se convierte en un ejercicio peliagudo puesto que siempre hay algún “francotirador” miope dispuesto a detonar una bengala viajera, y así un largo etcétera de fenómenos cotidianos que sirven de anticipo para la gran fiesta de los fuegos de artificio, la Nit de l´Albà, celebración en la que miles de euros del erario público se esfuman (nunca mejor dicho) para deleite de propios y extraños. Ruido, pólvora, incomodidad, dilapidación ostentosa, en suma, España de charanga y pandereta. Qué fuerte.

Jorge Fernández Jaén





Hoy

3 08 2006

Hoy se acaba la cordura, aún espero la calma.

Dejo de caminar hacia el abismo del refugio con el sabor del nunca en mis labios.

Absolutos son los caminos.

El animal que llevo dentro empieza a contar el tiempo de su resurgir.

El sentimiento se convierte en instinto y hoy cuando hablaba, solo se oían aullidos.

El fuego está tocando mi puerta seguido de sirenas, sigo esperando mi tiempo de agua y tormenta.

La pared ha dejado de hablar conmigo y ya creo que hablo sola.

El fin del mundo se cierne cada día a la misma hora, la sombra de la muerte planea cada día a la misma hora, justo cuando andas preparando el desayuno en una mañana de inocencia y apatía. Las gotas de zumo en tu barbilla te recuerdan que aun andas medio dormido.

Menuda estructura de vida, cuántas dudas y que pocas certezas.

Dama nocturna