Hoy se acaba la cordura, aún espero la calma.
Dejo de caminar hacia el abismo del refugio con el sabor del nunca en mis labios.
Absolutos son los caminos.
El animal que llevo dentro empieza a contar el tiempo de su resurgir.
El sentimiento se convierte en instinto y hoy cuando hablaba, solo se oían aullidos.
El fuego está tocando mi puerta seguido de sirenas, sigo esperando mi tiempo de agua y tormenta.
La pared ha dejado de hablar conmigo y ya creo que hablo sola.
El fin del mundo se cierne cada día a la misma hora, la sombra de la muerte planea cada día a la misma hora, justo cuando andas preparando el desayuno en una mañana de inocencia y apatía. Las gotas de zumo en tu barbilla te recuerdan que aun andas medio dormido.
Menuda estructura de vida, cuántas dudas y que pocas certezas.
Dama nocturna
Hay que recuperar la autonomía de la Cultura, aunque eso signifique quedarse sin la protección del aparato. La definición de Cultura que propongo, siempre provisional y huyendo del dogmatismo, es: "conocimiento crítico". El saber tradicional, enciclopédico, proporciona las bases para la crítica, pero esta crítica ha de ser valiente y debe atreverse a aventurar las opiniones que a la mayoría pueden parecer descabelladas; eso sería síntoma de que se está en el buen camino. No me estoy refiriendo a levantar polémicas estériles, cosa muy en boga, sino a buscar y defender argumentos, a investigar, a poner de manifiesto las contradicciones, a conocer.
Como dijo el maestro Quevedo:
“De gritar solamente quiero hartarme”.–>