Timados, estafados (y una gran lista de sinónimos más). Así es como deben sentirse las víctimas de la estafa de Air Madrid. Una compañía aérea surgida de la nada que decidió sacar partido de la fracción quizá más rentable del mercado aéreo (y seguramente la más débil): los inmigrantes.
Miles de personas que ahora han perdido el dinero y la posibilidad de viajar. Unos pernoctan en los aeropuertos como forma de protesta; otros en espera de una respuesta; quizá algunos crean que el Gobierno va a facilitar una solución.
Entre todo este adocenamiento de noticias y sentimientos, se habla de Air Madrid como de Dios: omnipotente y omnipresente. Yo sólo espero que alguien con el suficiente valor cuelgue en Internet la foto y la dirección de los responsables de la compañía, para que podamos todos manifestarles nuestra repulsa directamente.
Ruth
Hay que recuperar la autonomía de la Cultura, aunque eso signifique quedarse sin la protección del aparato. La definición de Cultura que propongo, siempre provisional y huyendo del dogmatismo, es: "conocimiento crítico". El saber tradicional, enciclopédico, proporciona las bases para la crítica, pero esta crítica ha de ser valiente y debe atreverse a aventurar las opiniones que a la mayoría pueden parecer descabelladas; eso sería síntoma de que se está en el buen camino. No me estoy refiriendo a levantar polémicas estériles, cosa muy en boga, sino a buscar y defender argumentos, a investigar, a poner de manifiesto las contradicciones, a conocer.
no es justo k ahorre tanto xa ir a mi pais y no pueda pasar las navidades alli con mi familia…
No es justo que tengas que salir de tu país para poder sobrevivir.
Me gustaría que España fuera un lugar mejor.
Ruth, una vez más has conseguido desvelar con tu afilado escalpelo crítico otra repugnante injusticia que se está cometiendo delante de nuestras narices mientras nos llegan los anuncios navideños de El Corte Inglés.